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Marge Piercy: Implicaciones del uno más uno (Implications of One Plus One)

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IMPLICATIONS OF ONE PLUS ONE

Sometimes we collide, tectonic plates merging,
continents shoving, crumpling down into the molten
veins of fire deep in the earth and raising
tons of rock into jagged crests of Sierra.

Sometimes your hands drift on me, milkweed’s
airy silk, wingtip’s feathery caresses,
our lips grazing, a drift of desires gathering
like fog over warm water, thickening to rain.

Sometimes we go to it heartily, digging,
burrowing, grunting, tossing up covers
like loose earth, nosing into the other’s
flesh with hot nozzles and wallowing there.

Sometimes we are kids making out, silly
in the quilt, tickling the xylophone spine,
blowing wet jokes, loud as a whole
slumber party bouncing till the bed breaks.

I go round and round you sometimes, scouting,
blundering, seeking a way in, the high boxwood
maze I penetrate running lungs bursting
toward the fountain of green fire at the heart.

Sometimes you open wide as cathedral doors
and yank me inside. Sometimes you slither
into me like a snake into its burrow.
Sometimes you march in with a brass band.

Ten years of fitting our bodies together
and still they sing wild songs in new keys.
It is more and less than love: timing,
chemistry, magic and will and luck.

One plus one equal one, unknowable except
in the moment, not convertible into words,
not explicable or philosophically interesting.
But it is. And it is. And it is. Amen.

Marge Piercy

IMPLICACIONES DEL UNO MÁS UNO

A veces chocamos, se fusionan las placas tectónicas,
los continentes se empujan, se ajan en las fundidas
venas de fuego, allá bajo  la tierra, y levantan
montones de rocas en las cimas dentadas de Sierra.

A veces tus manos me recorren, seda fina
de algodoncillo, caricias que vuelan de la punta de las alas,
los labios se nos rozan, un cúmulo de deseos se citan
como la niebla sobre el mar templado, espesa, a punto de la lluvia.

A veces lo perseguimos con ahínco, escarbando,
revolviendo, gruñendo, sacudiendo las mantas
como tierra desprendida, husmeando en el otro
la carne con boquillas calientes, y revolcándonos allí.

A veces niños somos besándonos, ridículos
bajo la colcha, acariciando las vértebras xilófonas,
haciendo gracias húmedas, escandalosos como
una fiesta de pijamas que brinca hasta quebrar la cama.

Te doy vueltas y vueltas, a veces, explorando,
torpe, buscando una forma de entrar, el alto boj
laberíntico penetro, bullendo los pulmones que estallan,
hacia la fuente de tierno fuego del corazón.

A veces te abres como las puertas de una iglesia
y me arrastras. Te deslizas, a veces,
como el áspide en su escondite adentro de mi ser.
A veces te adentras con una banda de música.

Diez años ahormando nuestros cuerpos juntos
y todavía resuenan salvajes con nueva luz.
Es más que amor y menos: ritmo,
química, magia, el querer y la suerte.

Uno más uno es igual a uno, incognoscible salvo
en el momento, no convertible en palabras,
no explicable o filosóficamente interesante.
Pero así es. Y lo es. Y lo es. Amén.

De Available Light: Poems by Marge Piercy, 1988.
Versión de E.M.
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