Archivo de la categoría: Arabic Poetry

Karima Nadir: Sonata de luz de luna (Moonlight Sonata)

moonlight

MOONLIGHT SONATA

Sing to me
till the walls turn water,
O my love, stretched out amidst the clouds,
like a doused wick.
There’s beautiful men,
good women,
there’s me,
and: what is there?
The shore swims in its stillness,
gnaws its nails –
like my father – worried.
The wings of night and blossoming stars
steal violent kisses
whose spittle wets the dreamers.
Shall I persist in death awhile?
No one has visited the Paradise of whose undying serving boys they tell.

moonlight
SONATA DE LUZ DE LUNA

Cántame
hasta que los muros se conviertan en agua,
O mi amor, tendido entre las nubes,
como una mecha extinguida.
Hay hombres bellos,
mujeres justas,
estoy yo,
y: ¿qué hay ahí?
La orilla nada en su quietud,
roe sus uñas –
como mi padre – preocupada.
Las alas de la noche y las estrellas floreciendo
roban los besos violentos
cuya saliva humedecen a los soñadores.
¿Debo seguir insistiendo en la muerte?
Nadie ha visitado el Paraíso de aquellos devotos jóvenes inmortales de los que se habla.

De Banipal 48.
Versión del inglés de Alfredo Fernando.

Fadhil al-Azzawi: Un halcón en el viento (A Hawk in the Wind)

Fdhil

A HAWK IN THE WIND

Evening falling. A city mourning. Barbed wires.

From the beach a confused hawk flying high into the wind.

A wide flatland, greenish with grass, stretching to the horizon, stopped short by the sea.

On the beach, we see three baby dinosaurs playing peacefully. In the sky, jet fighters head towards me. In the foreground, a clown all dressed up, with a painted face, plays football with three plastic dolls.

A high wall, up to my shoulder, crumbling away and darkened with the scars of time. From behind it, a man with an animal head, blotched with red inside blue spots, gazes at us. There, under the wall, is a guitar covered with ants.

Oh, how white is the rock, except for the algae covering its surface!

Oh, how happy are nations, except for the blood writing their histories!

Oh, how vital is the king, except for the death lying in his heart!

Bad seed

UN HALCÓN EN EL VIENTO

Atardece. Una ciudad se lamenta. Alambres de espino.

Desde la playa un halcón desorientado vuela alto con el viento.

Una llanura amplia, verde de yerba, extendiéndose hasta el horizonte, detenida por el mar.

En la playa vemos tres pequeños dinosaurios jugando plácidamente. En el cielo los cazas se dirigen hacia mí. En primer plano un payaso con la cara pintada todo engalanado juega a fútbol con tres muñecas de plástico.

Desde mis hombros, un alto muro se desmorona y se ensombrece con las cicatrices del tiempo. Detrás de él un hombre con la cabeza de un animal moteado con manchas azules rellenas de rojo nos mira fijamente. Hay bajo el muro una guitarra cubierta de hormigas.

¡Ah, qué blanca es la roca excepto por las algas que cubren su superficie!

¡Ah, qué felices son las naciones, excepto por la sangre con la que escriben sus historias!

¡Ah, qué vital es el rey, excepto por la muerte que yace en su corazón!

 

De Two Poems from Banipal 46. Contenido visual: Philip Taaffe, Bad Seed 1996.
Traducción de A.F.

Majnun Layla (مجنون لیلی)

Durante el primer siglo musulmán, el que se concreta bajo el mandato Omeya (661-750), aparece una poesía destinada a narrar el amor del hombre beduino por una sola mujer. Una mujer que le es negada y que no poseerá nunca. Este amor desgarrador que lo llevará a la tumba encuentra su expresión en la desesperanza, que anidará en los poemas de esta corriente. Desligada de la poesía que se realiza en el Hiyaz, la poesía udhrí trascenderá el tiempo y el espacio, pues sus autores se erigen como leyendas del amor puro y no consumado, llegándonos sus historias hasta la actualidad. Aunque no hay que olvidar que estas composiciones impregnadas del neoplatonismo y el amor cortés árabe son configuradas en época bagdadí, lo cual no deja de ser un artificio que las aleja de la poesía auténtica de la época. Aun siendo una poesía de creación, es el contexto omeya el que impera. De entre los autores característicos del movimiento, el más relevante y emblemático será Majnun, cuyo nombre, como el del resto de poetas de esta corriente, está compuesto por su propio nombre y el de su pareja, Layla.

Majnun y Layla vivieron amándose hasta el ultimo aliento. Sin embargo, jamás pudieron consumar su amor a través del matrimonio. Layla tuvo que casarse por prescripciones familiares con otro hombre, lo que llevó a Majnun a la locura -algo redundante, pues Majnun en árabe ya significa loco o enfermo de amor-, a abandonar su tribu y a recorrer azarosamente el desierto hasta que la pena le arrebató la vida. Una de las leyendas más famosas nos cuenta que Layla, al conocer la muerte de su amado, va a visitarlo a su tumba y una vez allí, al darse cuenta de la pérdida, morirá abrazada a la lápida de su único amor en vida.

Os traemos hoy uno de los poemas que ha llegado a nuestro tiempo bajo autoría de Majnun.

Majnun

MAJNUN LAYLA

Dice que aburrido está tu corazón

y ella es para tu amor como tu amor es para ella,

interpón el corazón a la razón,

y si hallas tentación de olvido, extráela.

Blanca delicia divina, creada y moldeada,

hecha de elegancia, preciso colmo de dones.

Escondo con fervor amor entre mis vísceras,

si amaneciera, amor sobre su cuerpo, ella se haría mía.

Pernocta el ardor bajo mis costillas,

si bajo su almena yaciera, me apoderaría de ella.

Cercenó su amor y le dije a mi compañero:

lo que para nosotros era inmenso, lo encuentro ínfimo en ella.

 Arabia, época Omeya (Siglo VII de nuestra era)
   Versión de A.F.