Archivos Mensuales: julio 2014

Ingeborg Bachmann – Al Sol (An die Sonne)

Vicente Artes Callejo - Sol Naciente (2010)

Vicente Artes Callejo – Sol Naciente (2010)

An die Sonne

Schöner als der beachtliche Mond und sein geadeltes Licht,
Schöner als die Sterne, die berühmten Orden der Nacht,
Viel schöner als der feurige Auftritt eines Kometen
Und zu weit Schönrem berufen als jedes andre Gestirn,
Weil dein und mein Leben jeden Tag an ihr hängt, ist die Sonne.

Schöne Sonne, die aufgeht, ihr Werk nicht vergessen hat
Und beendet, am schönsten im Sommer, wenn ein Tag
An den Küsten verdampft und ohne Kraft gespiegelt die Segel
Über dein Aug ziehn, bis du müde wirst und das letzte verkürzt.

Ohne die Sonne nimmt auch die Kunst wieder den Schleier,
Du erscheinst mir nicht mehr, und die See und der Sand,
Von Schatten gepeitscht, fliehen unter mein Lid.

Schönes Licht, das uns warm hält, bewahrt und wunderbar sorgt,
Daß ich wieder sehe und daß ich dich wiedeseh!

Nicht Schönres unter der Sonne als unter der Sonne zu sein…

Nicht Schönres als den Stab im Wasser zu sehn und den Vogel oben,
Der seinen Flug überlegt, und unten die Fische im Schwarm,

Gefärbt, geformt, in die Welt gekommen mit einer Sendung von Licht,
Und den Umkreis zu sehn, das Geviert eines Felds, das Tausendeck meines Lands
Und das Kleid, das du angetan hast. Und dein Kleid, glockig und blau!

Schönes Blau, in dem die Pfauen spazieren und sich verneigen,
Blau der Fernen, der Zonen des Glücks mit den Wettern für mein Gefühl,
Blauer Zufall am Horizont! Und meine begeisterten Augen
Weiten sich wieder und blinken und brennen sich wund.

Schöne Sonne, der vom Staub noch die größte Bewundrung gebührt,
Drum werde ich nicht wegen dem Mond und den Sternen und nicht,
Weil die Nacht mit Kometen prahlt und in mir einen Narren sucht,
Sondern deinetwegen und bald endlos und wie um nichts sonst
Klage führen über den unabwendbaren Verlust meiner Augen.

Maximiliano Martínez - Sol Radiante (2012)

Maximiliano Martínez – Sol Radiante (2012)

Al Sol

Más hermoso que la eminente Luna y su ilustre luz
Más hermoso que las estrellas, reconocidos emblemas de la noche
Mucho más hermoso que la centelleante aparición de un cometa
Y designado a ser mucho más bello que cualquier otro astro
Porque, cada día, tu vida y la mía penden de él: es el Sol.

Hermoso Sol, que nace, su trabajo no ha olvidado,
Y culmina con singular belleza en verano, cuando el día
Se disipa en la costa, y refleja sin fuerzas a través de tus ojos
Las velas, hasta que tú, extenuado, repliegues la última.

Sin el Sol, incluso el arte se pone de nuevo el velo,
Ya no te presentas ante mí, y el mar y la arena,
Azotados bajo la sombra, se refugian bajo mis párpados.

Hermosa luz, que nos mantiene calientes, nos guarda y protege
maravillosamente: ¡Haz que vuelva a ver y que vuelva a verte!

No hay nada más hermoso bajo el Sol que estar bajo el Sol…

Nada más hermoso que ver la rama en el agua y el pájaro encima
Meditando su vuelo, y, debajo, un banco de peces,

Teñido, moldeado, venido al mundo con un plan de luz,
Y ver las cercanías, el cuadrado de un sembradío, los miles de vértices de mi tierra
Y el vestido que te has puesto ¡Y tu vestido acampado y azul!

Hermoso azul, por el que los pavos reales pasean y hacen reverencias.
Lejano azul, de zonas de fortunio con climas idóneos para mí,
¡Azulada casualidad en el horizonte! Y mis entusiasmados ojos
Se ensanchan de nuevo, y parpadean y se queman, doloridos.

Hermoso Sol, al que el polvo le debe aún la mayor admiración,
A causa de ello, no por la Luna, ni por las estrellas, ni
Porque la noche se jacte con cometas y trate de atontarme,
Sino por ti, pronto y sin cesar, y como si no hubiera nada más,
presentaré mi lamento por la inevitable pérdida de mis ojos.

Doug Poplett - Puesta de sol en Benajarafe

Doug Poplett – Puesta de sol en Benajarafe (2009)

Anrufung des Großen Bären, 1956.
Versión de R.M.B.
Pueden escuchar a la misma autora recitando su poema pinchando en este enlace, publicado en su audiolibro “Erklär mir, Liebe: Gedichte 1948 bis 1957” (1957).

Henri Meschonnic: Dos poemas

Rayogramme II, Man Ray

des cheveux tremblent sur des pierres
je vois les confondus en terre
les gestes creux
les ventres de la vie
dans un sol où se fondent des os
une terre écorchée de légende
les cris de ces yeux
gouttent sur l’herbe
je plonge mes bras dans le vivier
des morts

cabellos que tiemblan sobre las piedras
veo a los enmudecidos en tierra
los gestos vacíos
los vientres de la vida
en un suelo donde se disuelven los huesos
una tierra desgarrada de leyenda
los gritos de esos ojos
gotean sobre la hierba
sumerjo los brazos en el vivero
de los muertos

je marche mon exode
il n’y a plus de chants
je ne demande plus rien
je suis la plaie où les mensonges brûlent
c’est sous ma peau que remue le monde
la peur tremble embourbée
on avance
je marche derrière ma vie
comme un esclave
je ne supporte pas
le spectacle de mon visage

camino mi éxodo
no quedan cánticos
no pido nada más
soy la llaga que queman las mentiras
bajo mi piel se mueve el mundo
el miedo tiembla anegado
sigamos
camino tras mi vida
como un esclavo
no soporto
el espectáculo de mi rostro

De Légendaire chaque jour, 1979.
Traducción de A.C.H.

Claire Kageyama-Ramakrishnan: El peso de los nombres (The Weight of Names)

.

THE WEIGHT OF NAMES

The night my cousin killed himself
the women in our family would not touch the phone.

All I could think of were the collapsed veins

on his hands, the goatee the morticians shaved off,
the faint stitches they sewed under his neck.

It was dawn when planes streaked across the horizon.

Sirens blared down Sepulveda as if to bid my cousin
farewell. My grandfather sat and said—

He would walk above the clouds

up to the dead… Today I understand
the women’s fears and superstitions

about the dead calling them back—

about my cousin, the only son
who was supposed to carry out

my grandfather’s name.

 HOKUSAI NECK

EL PESO DE LOS NOMBRES

La noche en que se suicidó mi primo
las mujeres de nuestra familia no tocaron el teléfono.

Lo único en lo que podía pensar era en las venas hinchadas

de sus manos, en la perilla que afeitaron los amortajadores,
en los imperceptibles puntos que le dieron bajo el cuello.

Estaba amaneciendo cuando los aviones pasaron atravesando el horizonte.

La sirenas atronaban en Sepúlveda como ofreciéndole a mi primo
una despedida. Mi abuelo se sentó y dijo:

caminará sobre las nubes,

hacia los muertos… Hoy entiendo
las supersticiones de las mujeres, su miedo

a que los muertos devolvieran la llamada

y a mi primo, el único hijo
a quien correspondía el deber de llevar

el apellido de mi abuelo.

De Bear, Diamonds and Crane
Versión de J.F.R.
Dibujo de Hokusai.