Wallace Stevens: Cualquiera reclinada en un diván (So-And-So Reclining on Her Couch)

Wallace Stevens - Descontexto[1]

SO-AND-SO RECLINING ON HER COUCH

On her side, reclining on her elbow.
This mechanism, this apparition,
Suppose we call it Projection A.

She floats in air at the level of
The eye, completely anonymous,
Born, as she was, at twenty-one,

Without lineage or language, only
The curving of her hip, as motionless gesture,
Eyes dripping blue, so much to learn.

If just above her head there hung,
Suspended in air, the slightest crown
Of Gothic prong and practick bright,

The suspension, as in solid space,
The suspending hand withdrawn, would be
An invisible gesture. Let this be called

Projection B. To get at the thing
Without gestures is to get at it as
Idea. She floats in the contention, the flux

Between the thing as idea and
The idea as thing. She is half who made her.
This is the final Projection C.

The arrangement contains the desire of
The artist. But one confides in what has no
Concealed creator. One walks easily

The unpainted shore, accepts the world
As anything but sculpture. Good-bye
Mrs. Pappadopoulos, and thanks.

 

  jstevensjj

CUALQUIERA RECLINADA EN UN DIVÁN

De perfil, reclinada sobre el codo.
Ese mecanismo, esa aparición,
pongamos que se llama Proyección A.

Flota en el aire, a la altura de
los ojos, en total anonimato,
nacida, como lo fue, con veintiún años,

sin estirpe ni lenguaje, más que la
curva de su cadera, cual gesto inmóvil,
ojos que gotean azul, tanto por aprender.

Si justo sobre su cabeza pendiera
suspendida en el aire la más leve corona
de punta gótica y brillo eficaz,

la suspensión, como en tierra firme,
retirada la mano suspensa, sería
un gesto invisible. Llamemos a esto

Proyección B. Alcanzar la cosa sin
gestos es alcanzarla como idea.
Ella flota en la contienda, el flujo

entre la cosa como idea y la
idea como cosa. Es a medias quien le hizo.
Esta es la última Proyección C.

El orden alberga el deseo del
artista. Pero uno confía en lo exento
de creador oculto; anda cómodo

por orillas sin pintar, concibe el mundo
en cualquier forma salvo escultura. Adiós,
Sra. Papadópoulos, y gracias.

 
   Versión cedida por nuestra colaboradora Ana Correro.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s